Artista y diseñador mexicano de origen italiano, Pedro Friedeberg es una de las figuras más singulares del surrealismo en México. Su obra, marcada por el uso meticuloso de líneas, colores vibrantes y símbolos religiosos antiguos, desafía las formas convencionales y la funcionalidad en el arte y el diseño. Su icónica Mano-Silla ,
Formado inicialmente en arquitectura, Friedeberg abandonó sus estudios para desarrollar un lenguaje artístico que desafiaba las normas del diseño en los años cincuenta, con creaciones tan inesperadas como casas con techos en forma de alcachofa. Apoyado por Mathías Goeritz, se integró a un círculo de artistas surrealistas como Leonora Carrington y Alice Rahon, con quienes compartió una visión lúdica y crítica del arte, en oposición a las tendencias nacionalistas y políticas dominantes.
